miércoles, 18 de mayo de 2011
Criterios y Objetivos: el Modelo de Pueblo
Es el momento de opinar sobre los renovados programas que ambos partidos proponen, en el que debemos dejar al margen las ocurrencias e incongruencias para extraer del conjunto de acciones el modelo de pueblo que subyace, los criterios y objetivos, su justificación y financiación posible.
En las sociedades avanzadas se ha llegado al convencimiento de que la ejecución de determinados proyectos en un pueblo o ciudad y la coordinación entre sus posibles usos precisa de un modelo social, económico y ambiental. Es precisamente esta planificación la que por ausencia destaca en ambas partituras; ¿hacia dónde vamos?, ¿tienen estos programas un modelo de pueblo?.
Cualesquiera que sean los proyectos insignias de los programas, hay que plantearse, sin embargo, su alcance como proyecto y como instrumento que satisface las necesidades de la ciudadanía. El grado máximo de cumplimiento de estos programas se alcanzaría cuando éstos establecieran las pautas que aseguraran las coherencias de todas las políticas públicas y las actuaciones privadas hacia un modelo de pueblo que se define como el objetivo deseado. Está bien que eso sea un desiderátum a tener presente, en el sentido que un mayor grado de coherencia en las propuestas siempre será deseable desde una perspectiva de gobierno, sin embargo es seguramente demasiado optimista pensar que este desiderátum es alcanzable y sobre todo sería esterilizante pensar que este grado se puede llegar a alcanzar dentro del proceso de una legislatura. Es por ello por lo que es necesario un modelo de pueblo, un modelo aquilatado pero lo suficientemente flexible como para adaptarlo al sistema imperante y al desarrollo propio de la sociedad.
En mi opinión, en la presentación del candidato se debería exponer este marco conceptual de pueblo, definiendo los criterios y objetivos generales y específicos de cada línea de trabajo y como engarzan en el conjunto de propuestas. Además se debería justificar su inclusión en el programa en concierto al modelo de pueblo y como no, establecer la prioridad y posible financiación.
Todos sabemos que los programas son una declaración de intenciones que con mayor o menor grado se logran con un equipo eficiente, constante y preocupado por alcanzar las metas, donde cualquier iniciativa depende en gran medida de su gestión y en otra muy importante del apoyo y confianza que la ciudadanía pueda aportar.
Propongo, cuando pasen las elecciones, hablemos de Albaida y de sus ciudadanos, del apoyo a los que gestionan; hablemos de construir un pueblo mejor.
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